Hace mucho rato no me
tardaba tanto pensando en un tema sobre el que quisiera escribir. La verdad es
que lo que me apasiona esencialmente son los temas de actualidad, más
precisamente los relacionados con la política en el plano nacional.
Lo que uno termina
escribiendo en la mayoría de los casos va muy de la mano con los sentimientos
de indignación que nos embargan a todos los colombianos por culpa de ese triste
espectro político que nos rodea. Todos los días vemos en los noticieros que se
le abrió investigación a un congresista, o que X funcionario público está
involucrado en un multimillonario desfalco del erario público, o que un
concejal se refirió de forma grotesca al Chocó, o que cogieron borracho al
director del tránsito mientras manejaba su vehículo.
En fin, este país de locos
da mucho de qué hablar día tras día. Cómo gozarán diariamente los fieles
lectores de los diarios amarillistas colombianos con esos titulares que lee uno
en cada semáforo.
En Colombia se nos volvió
costumbre la corrupción, tanto así que nos da risa que un político diga que no
va a robar, o que la vida es sagrada, o que no todo vale. Yo me pregunto, ¿Cómo
es posible que un candidato a un puesto de elección popular tenga que decir que
no va a robar para que voten por él?, ¿cómo es que necesitamos que nos digan
que la vida es sagrada para que lo entendamos, si vivimos en un país con quién
sabe cuántos muertos encima?. ¿No es todo eso obvio? ¡Pues no! Créalo que no.
En Colombia seguimos asesinando gente, en Colombia seguimos ofreciéndole plata
al guarda de tránsito para que no nos multe por infringir las normas, en
Colombia nos roban los congresistas y sin embargo los reelegimos, ¡en Colombia
no aprendemos!
¿Qué político no nos ha
dicho que lo más importante es la educación?, ¿cuántos de esos han hecho algo
de verdad para cambiar la situación? Lo invito a usted amigo lector a que se
siente un rato y reflexione acerca de lo que le digo, porque este país está en
manos suyas y mías. Al fin y al cabo el que vota es usted. El político corrupto
le va a ofrecer migajas, el honesto le ofrecerá desarrollo para usted y el
resto de la sociedad, le ofrecerá una verdadera transformación de los entornos
que nos rodean y lo más importante: le brindará educación en serio al pueblo.
El poder es de los
ciudadanos, el poder es de la gente, y que no suene a populismo. Ciudadanos
como usted y como yo están pidiendo la revocatoria del mandato a los
congresistas, gente de carne y hueso trinó en contra de la reforma a la
justicia, los colombianos nos estamos despertando y que se tengan bien duro los
malos de todos los bandos, porque los buenos, somos más, muchos más…
Daniel Duque (@danielduquev)
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