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lunes, 16 de julio de 2012

LO QUE SE NOS OLVIDÓ

Hace mucho rato no me tardaba tanto pensando en un tema sobre el que quisiera escribir. La verdad es que lo que me apasiona esencialmente son los temas de actualidad, más precisamente los relacionados con la política en el plano nacional.

Lo que uno termina escribiendo en la mayoría de los casos va muy de la mano con los sentimientos de indignación que nos embargan a todos los colombianos por culpa de ese triste espectro político que nos rodea. Todos los días vemos en los noticieros que se le abrió investigación a un congresista, o que X funcionario público está involucrado en un multimillonario desfalco del erario público, o que un concejal se refirió de forma grotesca al Chocó, o que cogieron borracho al director del tránsito mientras manejaba su vehículo.

En fin, este país de locos da mucho de qué hablar día tras día. Cómo gozarán diariamente los fieles lectores de los diarios amarillistas colombianos con esos titulares que lee uno en cada semáforo.

En Colombia se nos volvió costumbre la corrupción, tanto así que nos da risa que un político diga que no va a robar, o que la vida es sagrada, o que no todo vale. Yo me pregunto, ¿Cómo es posible que un candidato a un puesto de elección popular tenga que decir que no va a robar para que voten por él?, ¿cómo es que necesitamos que nos digan que la vida es sagrada para que lo entendamos, si vivimos en un país con quién sabe cuántos muertos encima?. ¿No es todo eso obvio? ¡Pues no! Créalo que no. En Colombia seguimos asesinando gente, en Colombia seguimos ofreciéndole plata al guarda de tránsito para que no nos multe por infringir las normas, en Colombia nos roban los congresistas y sin embargo los reelegimos, ¡en Colombia no aprendemos!

¿Qué político no nos ha dicho que lo más importante es la educación?, ¿cuántos de esos han hecho algo de verdad para cambiar la situación? Lo invito a usted amigo lector a que se siente un rato y reflexione acerca de lo que le digo, porque este país está en manos suyas y mías. Al fin y al cabo el que vota es usted. El político corrupto le va a ofrecer migajas, el honesto le ofrecerá desarrollo para usted y el resto de la sociedad, le ofrecerá una verdadera transformación de los entornos que nos rodean y lo más importante: le brindará educación en serio al pueblo.

El poder es de los ciudadanos, el poder es de la gente, y que no suene a populismo. Ciudadanos como usted y como yo están pidiendo la revocatoria del mandato a los congresistas, gente de carne y hueso trinó en contra de la reforma a la justicia, los colombianos nos estamos despertando y que se tengan bien duro los malos de todos los bandos, porque los buenos, somos más, muchos más…

Daniel Duque  (@danielduquev)

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