Un tema muy de moda últimamente en la prensa en general es el nuevo “Marco jurídico para la paz” que el gobierno Santos está tramitando por el legislativo y que ha suscitado tanta polémica a lo largo y ancho del pobre espectro político colombiano. La izquierda por un lado dice que la propuesta traería impunidad para los actores estatales involucrados en el conflicto armado (esencialmente el ejército en actos como los falsos positivos), y la derecha por otra parte, plantea que no se puede administrar impunidad a diestra y siniestra para los terroristas y cualquier actor armado que se encuentre en el marco de la ilegalidad.
La polémica no es para menos, si tenemos en cuenta que Colombia es un país que maneja índices de 95% de impunidad y que tiene un acceso a la justicia tan ineficaz y tan perverso que hace que ciudadanos de poblaciones remotas no puedan siquiera presentar una denuncia puesto que los gastos que esta generaría serían inalcanzables para los mismos.
Hace un par de días leí en razonpublica.com un análisis muy bien estructurado hecho por Hernando Gómez Buendía con el cual me identifico plenamente y del cual quiero identificar y resaltar especialmente una crítica que se la hace al proyecto de reforma constitucional.
En Colombia tenemos un vicio que no nos hemos podido quitar en años; un vicio a no llamar a las cosas por su nombre. El primer error que comete el “Marco Jurídico para la Paz” radica precisamente en su mismo nombre. ¡El Marco para la paz NO es “jurídico”!, muy por el contrario, ¡es “POLÍTICO”! Es muy importante hacer esta diferenciación que aunque no parezca mayor cosa, puede cambiar completamente el sentido del proyecto de reforma constitucional. Pues bien, cualquier intento por conseguir la paz se convierte inmediatamente en un asunto político, pues la paz, como recalca Gómez Buendía, es el asunto político por excelencia. Cosa distinta es que necesite tomar elementos del campo jurídico para llevarse a cabo. Pero esto no puede hacer que le cambiemos el nombre a las cosas y mucho menos que tratemos como jurídico algo que es político desde su concepción. De esta forma, el marco JURÍDICO para la paz, tiene un nombre por antonomasia que engaña al ciudadano y que no tiene nada de jurídico.
Y es que el asunto de la paz es tan político que quien concede amnistía o indultos no es un juez o un magistrado sino el mismo Presidente de la República, quien a su vez desempeña una función plenamente política. Desde tiempos inmemoriales los gobiernos han concedido indultos y amnistías a diestra y siniestra con el único fin de convertirse en redentores y de alegar que consiguieron la paz.
El legislador en Colombia es quien más ha reformado la Constitución y es además quien expide leyes y las manda al Presidente para que las sancione. Si los honorables congresistas no aprenden a llamar a las cosas por su nombre, y se mantienen en su línea que desde hace tiempos vemos (la pasividad reinante), seguiremos con este vicio y le seguiremos cambiando el nombre a las cosas.
Por último quisiera hacer otra pequeña anotación: la paz en Colombia no se va a conseguir porque el mal llamado “Marco Jurídico para la paz” se apruebe y se ponga en vigencia o no. El conflicto armado en Colombia tiene múltiples actores y cambia de matiz con el correr del tiempo. Las FARC nos asedian desde hace ya medio siglo, pero a veces pensamos que son el único actor armado del conflicto y se nos olvida que el crimen, siguiendo las leyes naturales, no se destruye sino que se transforma y es por eso que vemos a los urabeños, los rastrojos, el Erpac y quien sabe cuántos grupos más.
Fuente: Marco jurídico para ¿cuál paz?, Hernando Gómez Buendía, en http://www.razonpublica.com/index.php/conflicto-drogas-y-paz-temas-30/3022-marco-juridico-para-icual-paz.html
Daniel Duque (@danielduquev)
Se piensa que el problema del conflicto armado en Colombia es el mismo conflicto armado. El conflicto tiene unas causas sociales más profundas: nombremos por ejemplo el quiebre moral de la sociedad colombiana, la situación BRUTAL de desigualdad, la ineptitud y vileza de los representantes políticos, el poco valor de la vida y el individualismo.
ResponderEliminar¿Será que lo que necesita nuestro país es un Marco jurídico o político para la paz, o lo que necesita es un marco social?
Muy buena apreciaciónn Andrés!! Este artículo simplemente busca hacer la crítica al nombre del proyecto, más adelante habrá que escribir sobre la esencia de la reforma, sin embargo tenés toda la razón. El conflicto es un problema social!! Colombia tiene problemática social desde la colonia!!
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