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lunes, 13 de mayo de 2013

Anonimato

Anonimato: El anonimato es el estado de una persona siendo anónima, es decir, que la identidad de dicha persona es desconocida. Esto puede ser simplemente porque no se le haya pedido su identidad, como en un encuentro ocasional entre extraños, o porque la persona no puede o no quiere revelar su identidad. 

Para los lectores debo decir que no deben pretender leer blogs de opinión buscando sentir que van a encontrar a un escritor que va a saciar su interés como lectores porque siempre encontraran irregularidades en su manera de escribir o simplemente van a encontrar que no les gusta el tema sobre el cual se escribió, ahora, si son lectores expertos sabrán que en principio nada es tan bueno como para catalogarlo de perfecto y nada es tan malo como para ser extremista, a los escritores por otra parte, les recomiendo la escritura desde el anonimato, no solo porque me parece divertido sino, porque el hecho de  ser anónimo es un placer para mí, tal vez, por que disfruto de tener secretos que nadie conoce o porque me gusta saber datos curiosos y descrestar a los demás cuando me los preguntan, pero créanme, un anónimo no conoce nada que ustedes no puedan llegar a conocer potencialmente aun así eso que ellos saben que ustedes no ,es ocasionalmente información de poco interés, no obstante imaginen ser ese anónimo que tiene información tan relevante que haría estremecer a cualquiera si la revelara , el tema de la información y el anonimato es un tema que casualmente me parece entretenido. 

recuerdo que una vez fui a tramitar un papel para poder usar el metro de la ciudad en la que vivo y me preguntaron hasta cuantas veces tenía relaciones sexuales al mes, me negué a responder muchas de esas preguntas y la señorita que me atendía me miró con cara rara como diciendo “¿es que te crees muy importante que no me puedes dar tu información o que?”, yo como interlocutor respetuoso la mire con cara de "no, no me creo importante simplemente disfruto del anonimato". Esta mujer era de cabellos rubios tenía una cara ancha , de mejillas rosadas como si fuera de clima frío, recuerdo que tenía mucho maquillaje porque el color de la piel de su cuello era distinto al de su cara ,tenía dientes grandes y limpios su uniforme era un blazer de color verde y una camisa vaquera de color blanco y puesto que estaba sentada detrás de un escritorio no pude detallar bien su cuerpo o más específicamente de su cintura para abajo pero recuerdo que tenía una espalda ancha, ojos de color verde y un busto grande tal cual me gusta a mí, sus uñas estaban pintadas con esmalte de color blanco y tenía un anillo de compromiso en la mano y en el dedo en que deben ir los anillos de compromiso , recuerdo además que tenía unas manos pequeñas con algunas cicatrices de pequeños rasguños como si tuviese una mascota y que probablemente era una persona estresada porque se comía la cutícula , en síntesis la expresión de su cara fue voltear sus ojos hacia un lado y simultáneamente fruncir sus labios y su seño y expirar. Luego de esto dijo : “si no me quieres dar esa información entonces, ¿por qué no simplemente sigues pagando los tiquetes como un mortal y ya?”, yo la mire con esa sonrisa de satisfacción que hago cuando logro algo desde el anonimato y respondí : “¿es indispensable darte toda esa información para el desarrollo del trámite?” a lo que ella no dijo nada, luego de un rato me extendió una tarjeta verde me dio algunas indicaciones y me dijo que me podía ir. 

Hasta hoy solo nos hemos visto una vez , para ella yo fui uno más de los miles y miles de usuarios del metro que solicitan a diario dicho trámite de los cuales ella no recuerda ni siquiera el nombre, pero ella para mi es la señorita que acabo de describir a grandes trazos porque no me apetece entrar en detalle puesto que la información de alguien es un tema de mucha envergadura. 

Nota: si ustedes viven en el planeta tierra,  en suramérica, en Colombia, en el municipio de Medellín, y quieren conseguir una tarjeta cívica sin dar a conocer mucha de su información personal pregunten por Melissa en la oficina de tarjetas cívicas de la estación san Antonio del metro de Medellín.

Nota 2: Esta historia es ficticia de pe a pa excepto en la parte en que digo lo del cuello y las uñas.

Anónimo (@notengotwitter)

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  2. ME ELIMINARON EL PRIMER COMENTARIO CONFIRMANDO QUE EL AUTOR ES ANDRÉS CARREÑO

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